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Por: Julio de Jesús Ramos García

Apreciables lectores para los que España y los que no, la inflación anual es el porcentaje que aumentan, en promedio, los precios de una canasta de bienes y servicios comparando con el mismo periodo del año anterior. Si el kilo de tortillas, el pasaje de autobús y la consulta médica cuestan más que hace un año, eso se refleja en el índice que monitorean organismos como el INEGI y el Banco de México (Banxico). Es una medida clave del poder adquisitivo de la población: cuando sube, tu dinero compra menos; cuando baja, el costo de la vida crece más lentamente.

Históricamente, Banxico ha fijado como objetivo una inflación anual cercana al 3 % (+/− 1 punto). Esto no es un número arbitrario: es una zona donde se busca equilibrar estabilidad de precios con crecimiento económico sostenible.

¿Cómo está la inflación en México en 2026?

En 2025, México cerró el año con una inflación anual de 3.69 %, la más baja dese 2020, y dentro del rango meta del banco central. 

Sin embargo, a comienzos de 2026 algunos informes muestran que la inflación anual se aceleró a 3.77 % en enero, impulsada por precios más altos en productos como refrescos, cigarros y servicios de comida informal. 

Los pronósticos de especialistas apuntan a que, para todo el año 2026, la inflación podría rondar entre 3.8 % y 4.0 %, ligeramente por encima de la meta de Banxico, debido a factores como aumentos en impuestos y aranceles, más un salario mínimo más alto que presiona costos laborales. 

Impactos reales en la vida de los mexicanos

1. El bolsillo de las familias se aprieta

Aunque una inflación cercana a 4 % puede parecer “moderada” en términos macroeconómicos, para muchos hogares significa que los precios de alimentos y servicios básicos suben por encima de los ingresos reales. Por ejemplo, los servicios y la comida informal han mostrado presiones de precios más altas, lo que se traduce en que ir al mercado o a la tiendita cuesta más que hace un año. 

2. Salario mínimo y costos

El aumento del salario mínimo en 2026 en más de 13 % busca mejorar los ingresos de los trabajadores.  Pero cuando los precios suben casi al mismo ritmo (o incluso más, como sugiere la inflación subyacente), el beneficio real puede verse erosionado, especialmente para quienes ya destinan gran parte de su ingreso a alimentación y transporte.

3. Política monetaria cada vez más compleja

Banxico enfrenta un dilema: si corta tasas de interés para estimular la economía, corre el riesgo de avivar más inflación; si mantiene tasas altas para contener precios, puede enfriar el crecimiento económico. En enero de 2026, los miembros de Banxico señalaron una postura más cauta frente a futuros recortes de tasa. 

4. Empresas y costos productivos

Los impuestos más altos y aranceles también presionan los precios upstream: insumos más caros significan que las empresas trasladan esos costos al consumidor, alimentando nuevamente la inflación. 

¿Qué nos dice el futuro inmediato? La inflación en México no está fuera de control. Se mantiene comparativamente baja respecto a décadas pasadas, y está cerca del rango objetivo. Pero un cierre de año por encima de 4 % reflejaría que aún existen presiones estructurales: desde costos laborales y fiscales hasta shocks de oferta global. Esto exige políticas fiscales más inteligentes, coordinación con Banxico y atención a los sectores que más empujan los precios al alza.