Compartir Por Roberto Vizcaíno Bien dice la máxima -refrán dicen otros-, que advierte que, en la vida, “no hay plazo que no se cumpla”. Eso significa que todo en este mundo tiene un tiempo ineludible, o fecha límite, su plazo pues, y eso significa que toda promesa u obligación debe ser cumplida. Y ni qué decir, que, una vez cumplido el plazo, todo tiene consecuencias. Más si los temas por cumplirse son los de la presidenta Claudia Sheinbaum. Muchos en su agenda. Pero 3 son los esenciales en este momento: – La tramitación urgente de la Reforma Electoral; – El cumplimiento de las exigencias de Donald Trump respecto al combate de cárteles de las drogas -que incluye ir incluso contra políticos y funcionarios, gobernadores, alcaldes, diputados y senadores sobre todo de Morena y la 4T; y aceptar la participación directa de tropas y elementos de inteligencia del ejército de EU en operaciones en México-, y; – Ir ya a la renegociación del T-MEC con la mente y la disposición abierta por si todo termina en su transformación en acuerdos bilaterales. Al parejo de todo eso, a la mandataria mexicana se le estrecha cada vez más la exigencia -con irritación creciente en Washington-, de dejar de enviar petróleo y gasolinas a la Cuba del dictador Miguel Díaz Canel, para quien Donald Trump ya ha dictado el pronto fin de su gestión para darle paso a la democratización de la isla. “Luego de Venezuela sigue Cuba”, insiste el voluntarioso y muy poderoso presidente de EU. Detrás de eso está el apoyo de Trump y Marco Rubio a una creciente efervescencia social de cubanos que nacieron luego de 1959, en que Fidel Castro y el Che Guevara triunfaron contra Fulgencio Batista e impusieron el régimen socialista que está ya por demás agotado en ese país. Todo eso tiene sus plazos a punto de cumplirse para la mandataria mexicana y el entorno duro de la 4T que impulsan el socialismo en México. LA ELECTORAL, UNA REFORMA CON MALA ESTRELLA Como sea, lo urgente para la presidenta Sheinbaum es hoy sacar adelante la Reforma Electoral. Esta ya fracasó al intentar Andrés Manuel López Obrador imponerla dentro del Plan A que intentó sacar adelante dos años antes del final de su mandato. Como entonces no tubo las mayorías constitucionales en el Senado y la Cámara de Diputados para promulgarla, entonces la volvió a anunciar dentro de sus 20 iniciativas de reforma del 5 de febrero de 2024, y cuya mayoría sacó en cascada y con atropellos al debido proceso legislativo en septiembre pasado antes de dejarle el poder a Claudia Sheinbaum. Es por eso que ahora para ella es urgente sacar adelante esta iniciativa y así cumplirle uno de sus más caros deseos e intenciones AMLO. Solo que ahora que Morena, PT y Verde cuentan con amplitud con la mayoría constitucional en Senado y Diputados, sus aliados de PT y Verde amenazan con votar en contra, o no asistir para no darle a Morena y a su Gobierno esa mayoría de votos que requieren para aprobar esta reforma. Las causas de esta resistencia interna en el oficialismo son ampliamente conocidas: la desaparición de senadores y diputados pluris, y la disminución al extremo de presupuestos a partidos políticos. ¿Lograrán Claudia Sheinbaum y su equipo -en el que están Adán Augusto López y Ricardo Monreal, lideres del oficialismo en las dos cámaras- doblar a PT y Verde? Eso está por verse. Si no lo logran, sería inútil presentar la iniciativa de Reforma Electoral de AMLO. Por lo pronto, cada día que pasa, se le agudizan más las cosas a la mandataria. CONFIANZA, UN BIEN ESCASO Y MUY PRECIADO Jenny Althair Rivas Padilla se inauguró ayer como nueva presidenta nacional de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios, la AMPI, reafirmando su compromiso con la construcción de un sector inmobiliario más confiable, profesional y responsable. Por ello destacó que uno de sus principales retos es el superar la desconfianza, una problemática que impacta directamente a las familias, a los inversionistas y al desarrollo ordenado de las ciudades, y que solo puede atenderse con reglas claras, legalidad y profesionales mejor preparados. “No se puede transformar un país si antes no transformamos a las personas que lo construyen. En el sector inmobiliario, esa transformación pasa por prepararnos mejor, entender nuestra responsabilidad y profesionalizarnos”, indicó Rivas Padilla. A lo largo de 70 años, AMPI ha acompañado, dijo, la evolución del sector, ayudando a generar estándares, ordenar prácticas y construir una base de conocimiento que hoy permite tomar mejores decisiones patrimoniales. “Durante muchos años, el sector inmobiliario creció de forma dispersa. AMPI acompañó ese proceso, ayudó a poner orden, a generar estándares y a construir una base de conocimiento que hoy da mayor certeza a las operaciones inmobiliarias”, dijo. Twitter: @_Vizcaino / Facebook / https://www.facebook.com/rvizcainoa / e-mail: rvizcainoa@gmail.com Navegación de entradas El super petrolero que solo desperdició dinero Julio Iglesias y el derecho a la duda