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El ahorro colectivo en México es algo muy común desde hace décadas. Sin embargo, el Servicio de Administración Tributaria (SATencontró una manera para endurecer la supervisión de estos esquemas, lo que marca un cambio en la forma en que la autoridad observa los movimientos de dinero entre particulares.

El SAT precisó que el problema no es la tanda en sí, sino la falta de documentación que permita acreditar el origen y destino del dinero.

La mala noticia es que, con esto, las tandas dejarán de ser una forma sencilla de ahorrar, salir de una deuda o enfrentar un gasto imprevisto.

De acuerdo con información difundida por el propio SAT, el organismo recaudador busca fortalecer el control sobre recursos que no son reportados al fisco y limitar el flujo de dinero no declarado.

La autoridad hacendaria explicó que el objetivo es incrementar la transparencia financiera y reducir operaciones que, al no tener respaldo documental, pueden ser interpretadas como ingresos no declarados.

Así, el SAT reforzó la vigilancia sobre esquemas de ahorro informal, en especial las tandas. Esto significa que los depósitos vinculados a estas prácticas serán observados con mayor atención por el sistema financiero y por la autoridad fiscal.

La medida no prohíbe las tandas, pero sí coloca bajo revisión los movimientos de dinero que no cuenten con una justificación clara. El énfasis está en detectar recursos que no estén reportados y que puedan representar ingresos omitidos.

Según explicó el SAT, el crecimiento de las tandas a través de transferencias electrónicas, aplicaciones bancarias y depósitos digitales facilitó su detección. A diferencia de hace algunos años, hoy la mayoría de estos movimientos deja rastro en el sistema financiero.

Cuando se manejan montos elevados sin comprobación, estas operaciones pueden ser interpretadas como ingresos no declarados o movimientos irregulares. Por esta razón, las tandas fueron incluidas dentro de los controles fiscales reforzados.

De acuerdo con lo señalado por la autoridad fiscal, los depósitos que superen los 15,000 pesos y no cuenten con justificación fiscal pueden derivar en:

  • Requerimientos de información
  • Revisiones más detalladas
  • Posibles multas
  • Bloqueos temporales de cuentas bancarias

El SAT precisó que el problema no es la tanda en sí, sino la falta de documentación que permita acreditar el origen y destino del dinero.

No significa que las tandas sean ilegales, solo que ellos NO las podían auditar.

Las tandas no están prohibidas. Lo que cambia es la forma en que serán observadas cuando involucren movimientos bancarios relevantes.

Si los depósitos no pueden explicarse ni documentarse, pueden ser considerados como ingresos no declarados. En ese caso, la autoridad puede iniciar revisiones para determinar si existe alguna omisión fiscal.

De acuerdo con lo señalado por la autoridad fiscal, los depósitos que superen los 15,000 pesos y no cuenten con justificación fiscal pueden derivar en:

  • Requerimientos de información
  • Revisiones más detalladas
  • Posibles multas
  • Bloqueos temporales de cuentas bancarias

En este nuevo escenario, las tandas y otros métodos de ahorro informal entran en un foco de atención prioritaria, sobre todo cuando implican transferencias electrónicas o depósitos digitales de montos elevados.