Compartir Publicado por Los Ángeles Press + Aunque no descarta la reunión, Sheinbaum dijo que su prioridad es tener una nueva llamada telefónica con Trump luego de que celebre el aniversario de su toma de posesión. Claudia Sheinbaum evitó confrontar a Donald Trump e insistió en que quienes más defienden el tratado son las empresas de Estados Unidos. La actividad en Palacio Nacional este miércoles 14 de enero quiso ser un nuevo resumen de los alcances que, según el gobierno de Claudia Sheinbaum, tienen sus programas de vivienda, así como una nueva embestida contra los medios que no se alinean con lo que el actual gobierno dicta. Hacia el final de la actividad, Sheinbaum se dijo dispuesta a reunirse con Donald Trump, aunque señaló como su primer interés por el momento el buscar una llamada luego del 20 de enero, cuando Trump cumplirá el primer aniversario de su segundo mandato. En lo sustantivo, evitó responder a los dichos de Trump quien, ayer por la tarde, regresó a minimizar el alcance e importancia del Tratado México-Estados Unidos-Canadá. Según Trump, el tratado es “irrelevante” para su país. Lo dicho por Trump ocurrió horas antes de que el primer ministro Mark Carney viajara a China. Carney busca reparar la relación con el gobierno de Xi Jinping como parte del esfuerzo de su gobierno para redefinir los términos de su relación con el resto del mundo luego de los ataques de la Casa Blanca a ése y otros países, en un contexto en el que China registró un superávit comercial récord cercano a los 1.2 billones de dólares, impulsado por la diversificación de sus exportaciones fuera de Estados Unidos, lo que evidencia el carácter más retórico que efectivo del proteccionismo promovido por Trump y exhibe la contradicción de minimizar el T-MEC mientras su propia política comercial pierde capacidad de influencia en el comercio global. Trump dijo eso luego de que visitara una planta de la Ford Motor Company en el área metropolitana de Detroit. Ford es una de las empresas que más se ha beneficiado de la integración económica entre los tres países. Aunque Trump quiso hacer de su visita un éxito para celebrar el que, según él, la empresa haya aumentado el número de turnos disponibles en sus plantas en Estados Unidos, lo que le dio pie a decir que a él “no le importaban México o Canadá” y que el Tratado no es relevante para su país, además de insistir en sus amenazas de tomar por la fuerza Groenlandia y expresar alguna simpatía a las movilizaciones contra el gobierno de Irán. Durante el recorrido por una de las armadoras en Detroit, un empleado de la empresa lo increpó a viva voz por proteger a pedófilos, en clara referencia a la negativa del gobierno de Trump a entregar los Archivos Epstein, pues hasta ahora se han publicado menos del uno por cierto del total de esos documentos. Trump respondió al empleado de la automotriz con un gesto vulgar y fue en ese contexto en que, más adelante. minimizó el impacto o alcance de la posible cancelación del Tratado. Aunque Sheinbaum aceptó una pregunta sobre el Tratado, como ya es frecuente en Palacio Nacional, eludió por todos los medios confrontarse con Trump. Coincidió en la importancia de proteger la soberanía de los países, además de que habló de lo relevante que es el acuerdo para distintas empresas. Dijo, en ese sentido que, “quienes más defienden el Tratado son los empresarios estadounidenses (…) porque hay una integración muy grande; ellos tienen muchísimas plantas de producción”. Aunque eso es cierto, también lo es el hecho de que los propios empresarios de Estados Unidos han señalado que México no facilita la continuidad del acuerdo comercial debido a la incertidumbre que los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y de Claudia Sheinbaum han introducido al amagar posibles cambios en las reglas del juego. A ello se suma la forma en que se cancelaron reformas en el sector energético que se tenían por sólidas y que dejaron de serlo, lo que forzó la salida de empresas como la española Iberdrola. Este clima de desconfianza se ve agravado por la expansión y normalización de la violencia del narcotráfico, que no sólo encarece la operación de las empresas extranjeras, sino que se ha convertido en un factor de fricción directa en la relación bilateral con Estados Unidos, al poner Trump en duda la capacidad del Estado mexicano, y particularmente de Sheinbaum para garantizar seguridad, legalidad y certidumbre económica. La posición oficial de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en que llama a ambos países, México y Estados Unidos, a facilitar la continuidad del acuerdo, está disponible aquí (texto en inglés). Los otros temas A pregunta expresa sobre la posibilidad de colaborar con el estado de Arizona para construir una planta desaladora de aguas del Pacífico, Sheinbaum se mostró poco interesada. Planteó como un problema el de qué se haría con la sal que resultara de ese proceso, además de insinuar problemas por el posible impacto ambiental de una planta de ese tipo. A pesar de ello, Sheinbaum celebró el aumento en las exportaciones de productos electrónicos ocurrida en 2025 que, sin embargo, es vista por analistas de los mercados como una medida preventiva que tomaron distintas empresas de Estados Unidos para protegerse, mientras era posible, de los aranceles de Trump. Al responder a otras preguntas, Sheinbaum aprovechó la oportunidad para insistir en marcar alguna diferencia respecto de Trump en el tema de Cuba. Habló, por ejemplo, de su defensa desde que colaboraba en el gobierno del entonces Distrito Federal con López Obrador hizo de los envíos de petróleo a la isla e insistió en que esos envíos se han hecho desde que era presidente Carlos Salinas de Gortari. En otros termas, para hablar de los programas de vivienda estuvieron Edna Elena Vega Rangel, secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, además de Octavio Romero Oropeza, director general del Infonavit, que fuera director general de Petróleos Mexicanos con López Obrador, entre otros funcionarios de esas áreas del gobierno federal. Como ya es costumbre, dieron cuenta de lo que ellos estimaron importante destacar. Vega Rangel habló de la formalización de construcciones en 393 mil viviendas, lo que le permitió superar el año pasado su meta anual, además de beneficiar a 1.4 millones de familias. También habló de “420 mil apoyos o créditos”, de los que poco menos de una cuarta parte se concentran en el Estado de México. A su vez, Romero Oropeza, informó que al inicio del actual gobierno había cuatro millones 856 mil créditos impagables en cartera que, según dijo, se resolvieron durante el año pasado gracias a programas de reestructura del crédito. Navegación de entradas Helena Moreno: primera alcaldesa latina de Nueva Orleans
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