abril 03, 2025

La historia sin fin

Compartir

“Con demasiada frecuencia la arrogancia acompaña a la fuerza,

y nunca debemos asumir que la justicia está en el lado de los fuertes”

Por Carlos Mota Galván

Si bien México y Canadá resultaron exentos de los aranceles recíprocos a los que la administración Trump sometió a 50 países del mundo en este mal llamado “día de la declaración de la independencia económica de los Estados Unidos”, ello no significa que el costo que habremos de padecer no sea importante.

El mandatario norteamericano aún cuando en su perorata no incluyó a sus más importantes socios comerciales: México y Canadá, (TMEC), en la lista de aquellos países que aseguró, han saqueado, despojado o violado a Norteamérica sustrayendo empleos, saqueado fábricas y destrozando el hermoso sueño americano, llamándolos incluso “carroñeros”, no se salvaron de escuchar que el acuerdo comercial signado por los tres países es un desastre y que buscará desaparecer desde su Senado.

“Nuestra nación” -considero- ha sido estafada por más de medio siglo por países cercanos y lejanos, por amigos y enemigos. Todo este discurso, demagogo por sí mismo, donde Trump se envuelve en su bandera y se asume como el libertario de su país al que promete devolverle el esplendor del pasado, deja en claro que según su apreciación el modelo de crecimiento global mediante la apertura de mercados ha llegado a su fin, al menos durante su mandato, y que en adelante el juego es toma todo, por las buenas o por las malas, aunque en ello vaya la estabilidad de su propia población a quienes se les encarecerá seguramente su nivel de vida de manera importante.

Para quienes piensan que por no estar en esta primer lista ya la “brincamos”, convendría darnos cuenta que a nosotros, desde el 6 de marzo ya se nos aplica un arancel del 25 por ciento en aquellos productos fuera del TMEC, del mismo porcentaje en acero y aluminio y a partir de hoy, otro tanto en automóviles y autopartes, nuestros principales productos de exportación al vecino del Norte, además de que constantemente seremos evaluados con un dedo flamígero apuntándonos para cumplir con sus deseos, so pena de engrosar la lista de países “carroñeros” a la que hace mención Donald Trump.

En términos relativos, refirió Ildefonso Guajardo, lo único que ganamos con ser excluidos de este primer listado es la posibilidad de seguir negociando pero esto no es cómodo, agrega, cuando lo haces con una pistola en la sien.

Sin embargo, en toda partida siempre existen variables y en este caso valdrá la pena estar atentos a ellas, los países de la comunidad económica europea a quienes se les impuso un arancel recíproco de 20 puntos, China con un 30 por ciento y todos los demás involucrados en la ecuación, no se quedarán de brazos cruzados y es de esperar una respuesta pronta para defenderse.

Estados Unidos -impulsor del libre comercio- no puede ahora desligarse por un “iluminado” de un principio que por más de 50 años ha marcado el desarrollo económico del mundo, esta imposición afectará inicialmente a los países exportadores si, pero pronto alcanzará a sus consumidores, aquellos que para votar siempre buscan mantener su status social por encima de cualquier otro beneficio.

Ya hace unos días China, Japón y Corea del Sur aceleraron un acuerdo trilateral de libre comercio. Europa hace lo propio, la dinámica en el mundo es esa y los sueños de una persona bien pudieran transformarse en su peor pesadilla.

México en tanto ha optado por deshojar la margarita, de estirar la cuerda hasta niveles insospechados, y anuncia que su mejor argumento siempre será la calma con que actúa, que tiene siempre un plan “b” aunque solo seamos testigos de la sumisión como atenuante.

About The Author

Related posts