Compartir Mañoño A diario le salía una bolita blanca que, por cierto, no le causaba grima. Al contrario: felicitaba la aparición de una nueva a la que consentía como a las demás.Vivía contento, sin miedo a la crítica.Cierta noche fatídica, un golpe de viento le arrancó el peluquín y las ideas y las bolitas se fueron en el mismo viaje.Ahora se ve vagar a un hombre calvo, triste, desilusionado… Navegación de entradas Elisa Carrillo recibe Distinción del Consejo Coordinador Empresarial por su Brillante Trayectoria Tendencias suicidas en México requieren atención urgente